Ir al contenido principal

Translate

La Etapa de confianza

If you want to read it in another language is available just by clicking on the top of the page where it reads “translate”  👆🏻😉


En muchas ocasiones en el aula hay uno o varios niños en la clase que tienen mucho apego a la guía (me referiré a este termino ya que en el aula Montessori a la maestra se le conoce como guía), y en muchas ocasiones he escuchado la sugerencia “debes de cortar ese vínculo para que sea mas independiente”. Difícil decisión cuando un niño, especialmente si tiene derechos especiales, finalmente ha encontrado una forma para regular su compartimiento.

Si bien es cierto, una de los objetivos primordiales de la Educación Montessori es crear independencia, el construir lazos de confianza y amor es primordial para iniciar cualquier aprendizaje y me atrevería a decir cualquier relación humana.  Cuando un bebé empieza a caminar, comenzará haciéndolo en un lugar conocido para él con personas en las que pueda confiar.  Lo mismo sucede en la escuela, sino existe un vinculo de confianza entre el adulto y el niño el aprendizaje difícilmente sucederá. 

Sin embargo, la guía debe de tener seguridad en el niño una vez alcanzado esa etapa, ya que su rol es el de dirigir y alumbrar el camino para que desarrolle sus habilidades y descubra sus intereses. La etapa de confianza es recíproca (del niño al adulto y viceversa).

Ahora surge la pregunta ¿se puede guiar al niño sin romper ese vínculo? CLARO QUE SI, una cosa no elimina la otra, al contrario deben de coexistir para una sana relación entre adultos y niño.  La clave esta en saber reconocer esa línea delgada entre satisfacer mi ego de sentirme necesitada versus la humildad en la guía en reconocerse a si misma como no protagonista del proceso de aprendizaje y dejar que el niño brille con su luz propia.

Si yo recibo amor supremo primero sabré discernir el momento exacto para intervenir.

Por otro lado, como mamá uno puede sentir celos de esa relación que yo siento que no logro con mi hijo(a) pero la maestra si lo puede hacer. Incluso tuve una experiencia donde la mamá me expresaba su frustración cuando recogía a su hijo y me decía que le molestaba el olor que sentía a su hijo al traerlo, porque decía que olía a mi.  Al día siguiente se disculpo y me regalo un perfume de la marca que ella usaba. No les mentiré que al principio me molesté; pero al ponerme en sus zapatos me sentí triste porque yo también sentí lo mismo con mi primer hijo.  Es totalmente normal.  Luego me senté con ella y se sentía terriblemente culpable por haber escogido ir a trabajar en lugar de quedarse con el todo el tiempo. Trabajamos juntas y aprendimos a dedicar “tiempo de calidad” a su hijo.  No es cuestión de buscar culpables sino soluciones.  Y me siento enormemente bendecida al recordar a esas guías que marcaron la vida de mis hijos.  Las maestras o guías o cuidadoras están únicamente presentes físicamente en una etapa de la vida pero ser mamá es para todo la vida.

Me gustaría terminar mis publicaciones con la parte a la cual llamaré “cosas que los niños dicen en la clase que me hacen reír”:

Karla ¿te gusta el alcohol? — yo con cara pensativa intentando no responder de inmediato — ¿a qué te refieres con alcohol, el que usas para desinfectarte las manos? — NOOOO el que mi papá toma todas la noches en la cena se llama Whisky  ¿te gusta? — pues realmente no, pero es una bebida que los adultos toman, así como tu tomas un vaso de leche antes de dormir— (el pensado mientras procesa mi respuesta )— ok Karla deberías de probar el vino como mi mamá lo hace 🤣.  Definitivamente el alcanzó y superó la etapa de confianza. 


Déjame saber que te pareció esta publicación, cuéntame si tienes preguntas o si te has sentido identificada. 




Comentarios